3 may 2011

Algo safado~

"Duerme"


Duerme, duerme~ Sueña con amores prohibidos, con golosinas limitadas, con la guerra incesante. 

Despierta, despierta~ Mira al rededor y observa lo que soñaste, siente lo que dolió y supera lo escuchado.

Camina, camina~ Observa lo que te rodea, no seas ciego, no te hagas el que no ve.

Corre, corre~ ¿Lo viste? ¿Viste aquello que te rodea? Ahora siente miedo.

Llora, llora~ Oh no, no hay nada que puedas hacer. Regodéate en lo que acuosamente vez. 

Detente, detente~ Inclínate y besa por donde caminas, pues lo que pisas es sagrado. 

Limpia lo que atrás has dejado, recoge la basura que te han regado.

Toma aquella bebida mortal puesta en copa y bébela. Te ofrezco vida eterna y juventud infinita. 

Muere, sufre, siente las llamas del infierno arder por tu piel, quemar tus entrañas y carbonizar tus huesos. 

Para ti, no hay nada mejor que esto... ¿Verdad? Pues sabes que bien merecido lo tienes.

Acéptame como lo que realmente soy. Tu salvador, tu muerte. Tu locura, tu cordura. Tu oxígeno, tu agua. Tu camino. 

Sígueme y te mostraré lo que solamente los ojos del corazón pueden ver. Quédate, y sigue muriendo ilusionado.

No hay nada mejor que regocijarme con tu dolor. Repito, absolutamente nada mejor que mirar como sufres, como lloras sangre, como lamentas haber nacido.

Ahora, grita, gime, jadea y exclama mi nombre como puedas, pídeme que te libere, que te perdone, que te ame.  

Grita hasta que la garganta te sangre, hasta que no tengas más aire, hasta que pueda escucharte. 

Arrástrate hacia mí como el gusano que eres, como la basura que en piso merece estar. 

Y que ahí, es donde se quedará. En el piso. 


2 may 2011

¿Que es "tener una vida"?

Para aquellas personas que no salen en las noches, ni a fiestas, que no andan zorreando con cualquiera que se les cruce por el frente, que no se embriagan hasta ya no saber de si mismas o no se suicidan lentamente con el tabaco es un martirio convivir con gente.. O especímenes raros de gente si lo hace. 


Son etiquetados como "raritos", "antisociales", "idiotas" y demás sobrenombres estúpidos. 


¿Porqué escribo esto? Por que esta es mi realidad de todos los días, es sofocante el ser señalado y criticado como algo que no eres, es terrible el ser apuntado con el dedo, como si fueses un algo, una cosa extraña que no "goza" de tener una vida. 


Yo me digo a mi misma que el tener una vida no reside en aquello que he mencionado con anterioridad. Creo que, con el ser feliz y sentirte pleno con lo que haces, tienes y has logrado es mas que suficiente para poder gritarle al mundo que tienes una vida, que eres alguien importante y no alguien mas del montón. 


Ahora, digo. Si tener una vida implica abrirle las piernas a cualquier pendejete que te lo pida, embriagarme hasta sentir que me ahogo con mi propia bebida o, sentir como mis pulmones se llenan de un humo nocivo NO QUIERO TENER UNA VIDA


Ahora, díganme ustedes. ¿Esta bien, acaso que aquellos que nos llevamos la vida muy en paz y la disfrutamos así, seamos señalados? ¿Seamos etiquetados como lo que no somos? 


Lean, piensen y opinen~ 



Homicidium~

"Si les mate no es por que haya desvalorado sus vidas, les mate por que ellos mismos desvaloraban sus propias vidas" 


Cuchillos, navajas, espadas, todo objeto punzo cortante que pudiera matar a alguien y, sangre por todos lados. Un verdadero matadero y yo, en medio de todo aquel desastre, solamente veía con una sonrisa ladina, enferma a aquellos a quienes solía llamar amigos, a aquellos que en su momento me hicieron soltar pequeñas risas fingidas, pequeñas sonrisas forzadas y caras felices, que, mas que parecer un rostro parecían una mueca extraña, sacada de algún cuento de terror o de alguna película terrorífica. De aquellas que te quitan el sueño por mas de una hora y te hacen temblar hasta cuando cierras los ojos.


Vaya, pobres idiotas, no sabían quién soy en realidad. Un asesino, un amigo, un criminal, una verdad, una muerte. Puedo ser todo y nada, puedo ser tu mejor amigo, tu peor enemigo. Puedo ser todo lo posible ya que, yo soy todo menos una cosa. Un humano. 


¡Oh no! Ni siquiera se te ocurra insultarme diciendo que parezco uno o que lo soy por que, esa sería la blasfema mas grande que he escuchado en toda mi repugnante vida. 


Los humanos, son tan frágiles que parece que con un simple roce se romperán, con un simple roce del pétalo de una rosa roja se mancharán. Tan sensibles, tan cuidadosos, tan pulcros. Dan asco, de verdad. Creyéndose más de lo que son, porque a la vista de alguien como yo no son nada y jamás lo podrán ser. Solamente son puras apariencias, solamente sonríen por cortesía al contrario mas no por la verdadera intención de hacerle sentir bien con aquella muestra de afecto y cariño. 


Ese día lo decidí, me puse me pie y planee como deshacerme de todos aquellos que hacían de mi mundo mas aburrido, mas frustrante y estresante. Aquellos que le quitaban lo emocionante. 


Les invite a mi casa, una reunión emocionante y excitante. Les prometí que sería una reunión que jamás olvidarían y, eso era verdad ya que sería la última de sus vidas. 


Una vez en aquel lugar donde nos reunimos, llamado "mi hogar" comenzamos a hablar sobre demasiados temas, uno de ellos, la vida. Escuchaba sus lamentos hacia la vida, que no era justa, que jamás les daba lo que les pedían o querían. 


Por mis oídos solo escuchaba "blah, blah, blah" Estupideces. Solamente les escuchaba en silencio, repasando sus palabras y lamentaciones, me sentía tan.. Vaya, no sé como explicarlo. Sentía como una desesperación me invadía y mi instinto asesino hacia aquellos seres lamentables salía a flote.

Me disculpe, me pare y camine hacia mi recamara de armas, donde, como su nombre le dice tenía armas de todo tipo. Quería divertirme un poco a ver si de verdad no valoraban sus vidas. Tomé un cuchillo de carnicero, afilado, reluciente, bastante pulcro.

Lentamente camine hacia ellos y riendo, cargado de éxtasis y emoción comencé a acuchillarlos lentamente, uno por uno. Disfrutaba ver como su líquido vital huía de su cuerpo como pequeños caudales carmesí. Disfrute el echo de ver sus ojos repletos de temor, ansiedad y suplicantes para que no les matara. Lástima. La decisión estaba tomada y no iba a dar paso atrás. 



Lentamente los maté a todos, no quedo nadie ni nada de cada uno. Todos estaban destazados, todos estaban echos nada. Y eso me agradaba. Sonreí verdaderamente y con sinísmo al verles en tan deplorable estado. Sentí que, al fin, pude cumplir los sueños de alguien, pude hacerlos "felices". 


Ja! Pobres idiotas, deberían de agradecérmelo. Todo el tiempo hablando de suicidios, de cortarse y de las mil y un maneras que había de matarse. Que si la bañera y la secadora de cabello, que si el alcohol etílico, que, por cierto, jamás les mataría, que si la bolsa en el rostro, la soga al cuello, el corte a la yugular o un certero disparo a la cabeza, haciendo que aquella bala platinada cruzara su materia gris y la desvaneciera a una asquerosa papilla sin forma. 


Y es así, que ahora abogo con mi frase: "Si les mate no es por que haya desvalorado sus vidas, les mate por que ellos mismos desvaloraban sus propias vidas"